La Dirección Nacional de Loterías y Quinielas (DNLQ) de Uruguay ha publicado los resultados de la primera encuesta de opinión pública sobre la percepción ciudadana de los juegos de azar y apuestas en el país. El estudio, realizado en colaboración con la Usina de Percepción entre el 21 y 24 de noviembre de 2025, ofrece una radiografía detallada sobre el comportamiento, las motivaciones y la frecuencia de los apostadores uruguayos.
De acuerdo con los datos recabados, el juego de azar es una actividad ampliamente extendida en la sociedad uruguaya: casi 9 de cada 10 personas (84%) declara jugar o haber jugado alguna vez. El perfil del apostador más frecuente corresponde a hombres mayores de 45 años residentes en Montevideo, observándose que la participación aumenta proporcionalmente con el nivel socioeconómico de los encuestados.
Preferencias y modalidades de juego
El informe destaca que el Cinco de Oro se consolida como el juego preferido por la ciudadanía, con un 86% de menciones entre los participantes habituales, seguido por la Tómbola (66%) y las Raspaditas (50%). En cuanto a la modalidad, el canal presencial sigue siendo predominante: más del 60% de los jugadores opta por realizar sus apuestas en puntos de venta físicos, mientras que el juego online representa actualmente el 12% del mercado.
Un enfoque en el Juego Responsable
Uno de los pilares del relevamiento fue analizar la relación de la población con el juego responsable. Los resultados indican que el 43% de los encuestados está totalmente de acuerdo en que es posible apostar de forma responsable sin desarrollar patologías. Además, un tercio de la población rechaza la estigmatización del jugador, manifestando su total desacuerdo con la afirmación de que “las personas que juegan tienen problemas”.
La principal motivación declarada para jugar es la ilusión de ganar un gran premio (52%), seguida por la diversión o el entretenimiento (20%). Es relevante destacar que el 64% de los participantes destina menos de 500 pesos semanales a esta actividad, y el 78% afirma no haber solicitado nunca préstamos para jugar, lo que sugiere un comportamiento mayoritariamente controlado.
Gestión y fiscalización
Desde la DNLQ se enfatizó que estos datos son fundamentales para fortalecer las políticas de fiscalización del juego ilegal y la prevención de la ludopatía. “Se requiere incorporar herramientas a la gestión que sumen evidencia y agreguen datos estadísticos claros”, señala el documento oficial, subrayando el impacto económico de un sector que superó los 700 millones de dólares en apuestas autorizadas durante 2025.
DNLQ
