Ricardo Berois: «La crisis nos puede dejar enseñanzas y eso es lo que estamos buscando»

«Nosotros hemos seguido jugando, no hemos parado la actividad porque hay que tener un equilibrio y así lo entendió el Gobierno y así lo entendimos los que tenemos la responsabilidad de la administración del Gobierno, que el equilibrio era contener principal objetivo la pandemia, el virus en lo que hace a la salud de los uruguayos. Y el otro era no parar en lo económico», sostiene Ricardo Berois Quinteros, director de la Dirección Nacional de Loterías y Quinielas (DNLQ), al informar sobre el impacto del COVID-19 en el Uruguay.

Desde 1933, gran parte del los juegos de azar han sido concesionados en el Uruguay. Entre ellos, La Quiniela, La Tómbola, El 5 de Oro y La Raspadita, que se pueden jugar de forma presencial o a través de internet. «En todo el país el juego ha bajado entre un 25 y un 30%, pero la actividad se mantiene y ese es el objetivo», señala Berois Quinteros. El Súper Match, un juego que depende de la actividad deportiva, se vio afectado en un 50% por la falta de competencias deportivas durante la cuarentena.

En Loterías, recién el 24 de abril se pudo realizar el sorteo que estaba originalmente previsto para el 20 de marzo.

«La crisis nos puede dejar enseñanzas y eso es lo que estamos buscando: las posibilidades de mejorar la Lotería, nuestro juego madre, aumentar los controles sobre las concesiones y mejorar la comercialización para conseguir una recaudación adecuada que contribuya a mejorar las rentas generales del país», concluyó el director de la DNLQ.