Javier Milián: «Nos dirigimos a una nueva era de juegos digitales»

El Salvador fue de los primeros países en la región en establecer medidas preventivas frente al COVID-19. «El 11 de marzo, el presidente declaró cuarentena en todo el país, incluso antes de que se registrara el primer contagio interno se prohibió el ingreso de extranjeros. Se cancelaron todas las actividades escolares y los eventos masivos para evitar aglomeraciones y se cerraron las fronteras terrestres, permitiendo únicamente el paso de mercancías», indica Javier Milián, presidente de la Lotería Nacional de Beneficencia de El Salvador (LNB).

A partir del 17 de marzo, la LNB inició un plan de prevención con el fin de salvaguardar la salud del personal, sus familias y la población en general, acatando las indicaciones del Gobierno.

«En la Lotería anunciamos una reducción parcial de operaciones en nuestras oficinas centrales y en las agencias de todo el país. Inmediatamente enviamos a trabajar desde sus casas a los empleados mayores de 60 años. Además, suspendimos el siguiente sorteo de lotería tradicional. Con el registro del primer caso de COVID-19, desde el lunes 23 de marzo suspendimos las operaciones y empezamos a trabajar con el recurso humano necesario para garantizar los salarios, prestaciones, pagos a proveedores y trámite de contrataciones de proveedores que estaban pendientes», explica el presidente de LNB.

Seguidamente, la Lotería de El Salvador inició una segunda etapa para actuar frente a la contingencia. «Desarrollamos un plan de emergencia, partiendo de un análisis financiero de la institución, para determinar que los salarios y las prestaciones de todo el personal estuvieran garantizados, independientemente de la suspensión de operaciones. Nuestro personal es el activo más valioso con el que cuenta la institución, pero también reconocemos que los agentes vendedores que comercializan nuestros productos y que se encargan de llevarlo a cada rincón del país a pesar de cualquier adversidad, son parte vital de nuestra operación. No podemos hacerlos a un lado en estos momentos de crisis», enfatiza Milián.

El Gobierno de El Salvador brindó un bono de 300 dólares para familias que tuvieran problemas financieros durante la emergencia, especialmente a quienes se dedican al comercio informal. «Hicimos todas las gestiones necesarias para asegurarnos que cada agente vendedor fuera beneficiado con ese bono de 300 dólares que le servirá para paliar la crisis mientras la venta de nuestros productos se encuentra suspendida».

Por otra parte, la Lotería ha realizado donaciones a diferentes instituciones del Estado. «Hemos apoyado suministrando agua a más de 4 mil personas que se encuentran en los centros de cuarentena y le hemos provisto alcohol, sanity y guantes a muchas delegaciones de la Policía Nacional Civil», indica Milián.

Modernización y digitalización

Milián explica que durante su gestión, la Lotería diseñó un plan de modernización que se venía desarrollando durante los últimos meses hasta llegar la crisis sanitaria. «La pandemia nos ha hecho reflexionar que es primordial acelerar su implementación, ya que los productos primitivos que actualmente poseemos no fueron capaces de llegar al público», reflexiona el presidente de LNB.

El plan contempla seis ejes, que incluyen la expansión geográfica a nivel nacional, la apertura de nuevos puntos de venta, la reingeniería de productos, la implementación de nuevos juegos, el diseño y elaboración de la nueva Ley Orgánica de la Lotería y su respectivo reglamento, y también la reactivación del Programa de Bienestar Social en articulación con Casa Presidencial.

En el contexto de la crisis sanitaria, Milián reconoce que por la limitada variedad de productos, la Lotería no pudo brindarle al público la oportunidad de distraerse. «Ahora, que la gente está tan preocupada, nosotros podríamos ser parte de quienes le alegren el día».

Para ello, Milián sostiene la necesidad de apostar por la digitalización con el desarrollo de juegos electrónicos. «Tenemos claro que ese es el siguiente paso. Nos dirigimos a una nueva era de juegos digitales que significa una innovación en los 150 años de existencia de la Lotería Nacional de Beneficencia. Reafirmamos que nuestro proyecto de modernización es la ruta que debemos seguir para garantizar el sano fortalecimiento de la industria lúdica en El Salvador», concluye.